A partir del 1 de enero de 2011 la Tarifa de Último Recurso (TUR) de la luz subió en un 9,8%, a esta tarifa se acogen unos 24 millones de clientes, entre hogares, pequeñas y medianas empresas con potencias contratadas iguales o inferiores a los 10 kilovatios.
Esta nueva subida de la tarifa eléctrica ha causado malestar en la población, más aún cuando a ella se suman otras alzas en bienes y servicios y los indicadores de recuperación económica no evolucionan de la manera esperada.
Como medida de rechazo a esta alza tarifaria, se concertó un apagón general el 15 de febrero a las 22:00 horas y por espacio de 5 minutos, incluso la propuesta incluye realizar un apagón mensual de similares características. El objetivo es crear con esos 5 minutos de consumo cero, un hueco en las arcas de las compañías eléctricas y hacer sentir de este modo la indignación de los hogares españoles.
El medio de difusión de esta iniciativa ha sido básicamente internet, seguramente habéis recibido en vuestra bandeja de entrada más de un correo al respecto. De la misma forma se han creado páginas en facebook que han tenido aparentemente muy buena acogida dado el número de seguidores y comentarios generados a favor de secundar este boicot.
Sin embargo, a la hora de pasar a la acción parece ser que muy pocos cumplieron con desconectarse de la red eléctrica en el momento fijado, se olvidaron o pensaron: que mejor lo haga otro, que si yo no lo hago ni cuenta se van a dar. En el gráfico mostrado (click encima de la imágen para ampliar, la línea amarilla corresponde a la demanda real) se ve la curva de demanda de electricidad del día 15 de febrero, podemos apreciar que a la hora pactada, las 22:00 se registra un consumo global de 37.028 MW, valor que a partir de ese instante, lejos de bajar, sube, registrándose a las 22:10 una demanda eléctrica de 37.157 MW.
Visto el nulo efecto de este apagón general, el pronóstico de futuras acciones de esta naturaleza se ve intrascendente, y es que lograr concertaciones, actitudes o movilizaciones masivas es en general muy difícil, la población española no está acostumbrada a ellas. Además, en el hipotético caso que se hubiese tenido éxito, la verdad es que no sé que se pretendía conseguir, de haberse producido ese hueco en las arcas de las compañías eléctricas en qué beneficiaría a los consumidores, a no ser que solo se pretendiera una suerte de venganza o una simple señal de repudio.
Las nuevas tarifas están vigentes y habrá que pagar los consumos eléctricos en función a ellas, nos guste o no, es lo que hay, ahora si nuestra economía está en niveles críticos busquemos alternativas viables que están lejos de participar eventualmente en este tipo de boicots generales que no conducen a nada.
En primer lugar existe el llamado bono social, los consumidores de este bono, que son 2,85 millones actualmente pero que pueden alcanzar los 5 millones, no sufrirán esta subida en la tarifa hasta 2012. Los consumidores que pueden optar a este bono social son los de potencias inferiores a 3 kW, familias con todos los miembros en paro, las numerosas y las que cobren pensiones mínimas. Para solicitarlo y obtener más información ver este enlace.
En segundo lugar está el establecer un plan de ahorro de electricidad, existen muchas formas de conseguirlo, lo importante es que sea un plan en el que participen a conciencia los integrantes de la unidad familiar y que se fijen metas de reducción que sean contrastadas mes a mes con la llegada de las facturas de electricidad, de esta manera se observará el grado de efectividad. Tan solo la eliminación de artefactos en situación "stand by" como televisores, reproductores de sonido y video, lavadoras, lavavajillas, ordenadores, etc. supone un ahorro de electricidad de aproximadamente el 10%, con esta acción y algunas otras adicionales conseguiréis que el alza de tarifas no os afecte y sin sacrificar para nada el confort acostumbrado.
